sábado, 31 de marzo de 2007
Unas palabras y juegos con él y...aparecieron ellas. Componiendo el círculo cerrado en el que no quiero volver a entrar. Con miradas de asombro, distancia y frialdad. Sólo le pregunté a ella. Sólo me interesaba su respuesta. Y saber de ella. Se sorprendió mucho de lo que le conté. Mis viajes, mis planes. Mi sonrisa. Sí, yo tampoco me reconocería. Pues estoy realmente bien. Solo sentí lástima por nuestra distancia cuando sentí incomodidad con ellas. Porque no me gustan sus miradas. No porque de menos las eche. Y experimenté lo que me ocurría, hace algún tiempo, en aquel otro lugar, al que también pertenezco. Solo que ahora están cambiadas las sillas. Es allí donde está mi sitio. Mi gente. Donde quiero estar. Con quienes quiero compartir todo. Y por fin los planes los realizo. Ahora sí me reconozco.
viernes, 30 de marzo de 2007
miércoles, 28 de marzo de 2007
martes, 27 de marzo de 2007
(lunes 26 marzo 2007)
Sabía, no sé por qué, que hoy lo encontraría, gritando. Para que por fin puedas colocarlo ahí. Y que grite. Tú no. Feliz (casi) cumpleaños. Eeid milad sa’aeed.
Viajar a Granada junto a esas canciones. Recorrer la Alhambra. Maravillarme con ella. Pisar calles conocedoras de miles de historias. Caminar mientras mis ojos quieren ver todo menos suelo. Suelo de esas calles que fueron pisadas siglos atrás por coronados y poderosos. Imaginarlo. Perderme por esas calles. Mirar, distante, esas gentes en esa calle. Sentarme en esa calle mientras la gente nos mira, distantes. Conocer a estafadoras que “leen manos”. Reír mucho al lado del calor en una habitación de pensión. Conocer el aroma del té árabe. Entusiasmarme por, disfrutar de, aprender y conocer nuevas emociones, historias, detalles, gestos, conversaciones y experiencias. Entusiasmarme por disfrutar y conocer A y CON ellos. Mirar un anochecer rosado precioso. Inmortalizar paisajes, arte y momentos para el recuerdo. Guardar otros en mi cámara particular, para recordar. Esos momentos especiales... Y querer más de todo esto.
Todo ello ya puedo tacharlo de mi lista de cosas por hacer.
Todo ello ya puedo tacharlo de mi lista de cosas por hacer.
domingo, 18 de marzo de 2007
Todo está claro ahora. Quizás se encontró la causa a la historia que la desconocía. No sé si es ese el motivo, pero al menos puedo agarrarme a él. Quizás fuera el mejor. Así la explicación no sería tan compleja. Son esas horas, tantas horas, las que han introducido complejidad. Las que han arrastrado tanta incomodidad y decepción. Las que han invitado a nuevos personajes, que introdujeron mayor decepción e incomodidad. No sabe hacer otra cosa que sumar horas.
Anoche. Clara noche. Cuánto tiempo después. Sólo me faltaba esa pieza de la historia. Esa historia que acabó con un fuerte golpe de la puerta al cerrarse. Me dolieron las manos. Esas manos que, sin dolor, anoche colocaron la pieza que faltaba en esa historia.
Ahora todo encaja. Qué sencillo...ahora.
Nuestras memorias. Esas que son capaces de hacerte creer recordar situaciones nunca vividas. Esas rescataron aquellas otras hilando la historia con causa desconocida. Todo encaja. Qué sencillo.
No pude tachar el último número que me (nos) hacía ganadora (es). Quizás esa pieza era el premio de la noche.
Anoche. Clara noche. Cuánto tiempo después. Sólo me faltaba esa pieza de la historia. Esa historia que acabó con un fuerte golpe de la puerta al cerrarse. Me dolieron las manos. Esas manos que, sin dolor, anoche colocaron la pieza que faltaba en esa historia.
Ahora todo encaja. Qué sencillo...ahora.
Nuestras memorias. Esas que son capaces de hacerte creer recordar situaciones nunca vividas. Esas rescataron aquellas otras hilando la historia con causa desconocida. Todo encaja. Qué sencillo.
No pude tachar el último número que me (nos) hacía ganadora (es). Quizás esa pieza era el premio de la noche.
Me voy. O al menos lo solicito, con intención de irme. Nadie apostaría hace unos meses. Yo no pondría la mano en el fuego semanas atrás. Pero ahora no me quemo. No siento calor. Sólo ganas de aprendizajes. Posibilidad de ellos. Lo haré. Esperaré respuesta. Pero lo haré. Un día en el que decido querer más experiencias. El mismo día en el que animan a ello. Sí. Porque quiero. Quiero materializar planes y sueños. Calles, mochilas y palabras, quiero. En una vida que no diseñé para ello. Quiero, y lo haré.
sábado, 17 de marzo de 2007
Ayer compré mi primer libro. Sin ser impuesto o previsto. Con dinero de la primera hucha en la que conservo mis primeros ahorros. Días antes de realizar el primer viaje que decido sin dudar. Días después de asistir, a primeros de marzo, a reír con desconocidos, por primera vez. Lo dije. Lo hago. Una nueva vida.
jueves, 15 de marzo de 2007
lunes, 12 de marzo de 2007

Tantas y tantas veces...
“Aquí estoy otra vez. Vestida de bufón. Buscando una mentira. Que me haga sonreír. Que se lleve el dolor. Y vuelva la poesía aquí.
Me vestí de bufón sólo para intentar disfrazar con mis atuendos a las lágrimas que se me quedan dentro.
Me vestí de bufón sólo para llamar la atención con mi silencio. Porque nadie me escuchó gritar por dentro.
No es que no quiera ver. Nunca he intentado ver”. “Bufón”, La Sonrisa de Julia.
...no ahora.
domingo, 11 de marzo de 2007
Ha vuelto a suceder. Corazonadas. Instinto, sexto sentido o como quieras llamarlo. Hoy era un imán para el destino y las casualidades. En ellas creo, más si cabe, días como hoy. Han sido sueños vividos con los ojos abiertos. Pero sueños.
Y también ocurrieron cosas que no esperaba. Hoy. Has elegido un día como hoy para decirme todo eso. Todo eso que sabía dos meses atrás, antes de que la distancia se uniera a nosotras. Distancia. En todos los sentidos. No. No ha sido tarde. Pero no vuelvo. Sigo mi camino hacia un rumbo que no conoce destino. Pero es el mundo elegido un día hace dos meses. Muchos abrazos, sí. Una frase importante, sí. La repetiste mucho, como si creyeras que ya no lo creía. Bien, porque ya no lo creía. Quizás, un empezar de nuevo. Pero ya nunca desde cero. Me encanta que te haya hecho ilusión. Igual me encantaría que recordaras que quisiera tu información, aún sólo convertida en un par de notas de ese lenguaje tecnológico.
Espero que en dos meses no vuelvas a decirme todo eso. No habrá sido necesario.
Y también ocurrieron cosas que no esperaba. Hoy. Has elegido un día como hoy para decirme todo eso. Todo eso que sabía dos meses atrás, antes de que la distancia se uniera a nosotras. Distancia. En todos los sentidos. No. No ha sido tarde. Pero no vuelvo. Sigo mi camino hacia un rumbo que no conoce destino. Pero es el mundo elegido un día hace dos meses. Muchos abrazos, sí. Una frase importante, sí. La repetiste mucho, como si creyeras que ya no lo creía. Bien, porque ya no lo creía. Quizás, un empezar de nuevo. Pero ya nunca desde cero. Me encanta que te haya hecho ilusión. Igual me encantaría que recordaras que quisiera tu información, aún sólo convertida en un par de notas de ese lenguaje tecnológico.
Espero que en dos meses no vuelvas a decirme todo eso. No habrá sido necesario.
sábado, 10 de marzo de 2007

Has recorrido un camino en el que había información sobre mí. Hoy has llegado a una estación, apartada al calor de la leña quemada. No sabes cuánta ilusión me ha hecho saberlo. Lo agradezco tanto.
Y quiero que escribas, que disfrutes con ello. Que lo compartas, sin miedo. Que disfrutes junto a quien también pueda hacerlo. Quiero descubrirte, un día como hoy, mirando esas estrellas al olor de la leña quemada.
Vamos, caminemos juntas. Descubrámonos.
viernes, 9 de marzo de 2007
Eran negras. Me sentía segura con ellas. Protegían el espejo de mi alma. Permitían que observara todo cuanto quisiera sin parecer hacerlo. Ayer las perdí, poniendo el punto negro a un día de amarillo sol que me ha dejado roja. Quedo al descubierto.
Arena, cartas, risas y un grupo de personas que hicieron caso omiso al "suspendidas".
Genial.
Arena, cartas, risas y un grupo de personas que hicieron caso omiso al "suspendidas".
Genial.
(madrugada 7-8 marzo 2007)

Miro, encantada, la velocidad de las nubes como reflejo del camino veloz que lleva el suelo que piso. Compañeras de la obra que hoy protagoniza el viento. Ese que azota con furia esos árboles, a escasos metros del suelo que piso. Que sigue la melodía aparecida en la oscuridad y tras quedarme en soledad. Ese del que mi cuerpo se protege en esa esquina, envuelta en esa manta. Ese que ya no me asusta con su sonido, pues esa melodía le ha puesto su voz. Melodía de ese título de ese nombre de inicial "L". Al que imito, ahora, con luz, mantas, hojas y tinta.
lunes, 5 de marzo de 2007
He “escuchado” a una chica de 17 años. Leído sus ideas, descubrimientos, vivencias y preocupaciones. Observado espacios blancos destinados a mensajes que no fue capaz de plasmar en esa vieja libreta. La autora me ha hecho vivir, de nuevo, sus emociones, sensaciones y sentimientos. Dejó una frase para que yo la leyera, un día como hoy, varios años después. Se encargó de contar cómo fue el camino hacia aquí, y qué traía consigo.
Mi amigo A.R. tiene razón. Es bueno escribir y es bueno leerlo. Se aprende. Y la sensación aparecida al hacerlo se distancia de la inicial y original dependiendo del momento que estés viviendo. Lo sé, porque “la autora de 17 años” soy yo.
Mi amigo A.R. tiene razón. Es bueno escribir y es bueno leerlo. Se aprende. Y la sensación aparecida al hacerlo se distancia de la inicial y original dependiendo del momento que estés viviendo. Lo sé, porque “la autora de 17 años” soy yo.
jueves, 1 de marzo de 2007
Hermana duda
Hermana duda,
pasarán los años,
cambiarán las modas,
vendrán otras guerras,
perderán los mismos...
y ojalá que tú
sigas teniéndome a tiro.
pero esta noche, hermana duda,
hermana duda...dame un respiro.
No tengo a quien culpar
que no sea yo,
con mi reguero de cabos sueltos...
No me malinterpreten,
lo llevo bien, o por lo menos
hago el intento.
Hermana duda,
pasarán los discos,
subirán las aguas,
cambiarán las crisis
y pagarán los mismos
y ojalá que tú
sigas mordiendo mi lengua
pero esta noche...
hermana duda..
hermana duda, dame un respiro
Jorge Drexler
pasarán los años,
cambiarán las modas,
vendrán otras guerras,
perderán los mismos...
y ojalá que tú
sigas teniéndome a tiro.
pero esta noche, hermana duda,
hermana duda...dame un respiro.
No tengo a quien culpar
que no sea yo,
con mi reguero de cabos sueltos...
No me malinterpreten,
lo llevo bien, o por lo menos
hago el intento.
Hermana duda,
pasarán los discos,
subirán las aguas,
cambiarán las crisis
y pagarán los mismos
y ojalá que tú
sigas mordiendo mi lengua
pero esta noche...
hermana duda..
hermana duda, dame un respiro
Jorge Drexler
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
