Eran negras. Me sentía segura con ellas. Protegían el espejo de mi alma. Permitían que observara todo cuanto quisiera sin parecer hacerlo. Ayer las perdí, poniendo el punto negro a un día de amarillo sol que me ha dejado roja. Quedo al descubierto.
Arena, cartas, risas y un grupo de personas que hicieron caso omiso al "suspendidas".
Genial.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario