(o no tanto)

viernes, 30 de marzo de 2007

Las personas deberían respetar el lugar elegido por los otros. No robar sus palabras. Alegrar sus sueños. Sonreír sus logros.
Y es que era mi asiento. Eran mis palabras. Y es tan fácil alegrarte por sus sueños como bueno es sonreír ante sus logros y esperanzas.

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