(o no tanto)

sábado, 13 de octubre de 2007

(viernes 12 octubre 2007)

Hoy no tengo miedo de hablar. No tengo miedo de expresar. Hoy no tengo miedo de mirarte. Hoy me siento segura.
También hoy tengo ganas de volverla a ver.
Hoy, sigo existiendo. Estoy aquí.
Tu carta, tus frases. Su mensaje. Esa llamada. Esa disposición, información y esos minutos compartidos. Todo ello me alegró el día. Gracias.
He intentado, varias veces, borrar las últimas palabras que conservo de ti. No he podido. Temo; tengo miedo de que, por ello, desaparecieras definitivamente de mi vida.