(o no tanto)

viernes, 30 de noviembre de 2007

"Un año, un post"

"Un año en un post" de un blog que inicié hace un año.
Un blog que intenta recoger mis experiencias, sensaciones y pensamientos con los que (he) conviv(id)o durante muchos días de estos casi doce meses. Sensaciones y pensamientos que se retiran un tiempo de mi refugio, para volver al tiempo con nuevos valiosos presentes para decorarlo; o con figuritas llenas de polvo viejo.
'Este año' inicié el blog, viajé, crecí, respiré, comí, conocí, eliminé y creé diferentes barreras, caminé y paseé, leí, nadé, vi, aprendí, grité, lloré, admiré, expliqué, conversé, descubrí, observé, jugué, prometí, cumplí, decidí, me caí, me levanté, escribí, sonreí y reí y, en definitiva, me acerqué a lo que define el verbo vivir, un poco.

Mi año en un post; y un post en el que sólo comento mi año. Y es que este año ha sido para mí; es mío. Y es que al caer me protegí y arropé, y al levantarme también. Quizás, por primera vez.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Estimado blog,

llevaba un tiempo sin escribir en blanco. Ya no lo hago con la asiduidad con la que lo hacía. Solamente escribo en este momento para informarte de que estoy bien. He disfrutado de unos días maravillosos; puesto que aquél día donde has reido así es definido. Y he reído mucho. Maravillosos, sí. Disfrutado de familiares, amigos, música, teatro, humor, calles y paseos. Incluso disfrutado del tiempo que me roba la voz.

Te visitaré otro día, no sé cuándo.

LG

domingo, 11 de noviembre de 2007

(10 noviembre 2007)

¡Feliz cumpleaños, muchaaacho!

sábado, 13 de octubre de 2007

(viernes 12 octubre 2007)

Hoy no tengo miedo de hablar. No tengo miedo de expresar. Hoy no tengo miedo de mirarte. Hoy me siento segura.
También hoy tengo ganas de volverla a ver.
Hoy, sigo existiendo. Estoy aquí.
Tu carta, tus frases. Su mensaje. Esa llamada. Esa disposición, información y esos minutos compartidos. Todo ello me alegró el día. Gracias.
He intentado, varias veces, borrar las últimas palabras que conservo de ti. No he podido. Temo; tengo miedo de que, por ello, desaparecieras definitivamente de mi vida.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Sheffield (2-22 septiembre 2007)


Tres semanas: mantequilla, verde, perro, clase, Carling, "thank you", Primark, risas, "sí sí, porqué no?", paseos, Peace Garden, Liverpool, "arrecía", sonrisas, complicidad, York, Friends, ausencia de "ñ", mirada a la derecha, fotos cuadradas, Catedral, tranvía, "bar la manzana"...y sonrisas y abrazos finales. La mejor experiencia de mi vida. Amig@s, os echo de menos. Gracias.

martes, 28 de agosto de 2007

lunes, 20 de agosto de 2007

(19 de agosto de 2007)

Sólo gracias a quienes habéis pasado este día conmigo. Gracias a quienes os habéis acordado de mí, un día como hoy.
Y gracias a ti por haber hecho de ese momento algo perfecto. Gracias por abrazarme tan fuerte; como me abrazarías hace 22 años. Muchas gracias.

¿Qué escribir cuando de entre las personas que te importan hay algunas que se muestran incomprensivas e intolerantes contigo?. Cuando tus palabras no rompen las esquinas de sus mentes cuadradas. Cuando te hacen responsable y promotora de algo que no has hecho. Cuando basan su disgusto contigo sobre aquello de lo que no eres ni responsable ni promotora. Cuando llevas varios días intentando pensar el modo de hacer que "las cosas" sean lo mejor posible. Cuando crees que tu entorno lo sabe y lo apoya. Cuando, al final, estás en la mesa habiendo salido "las cosas" mal. Por la percepción de esa gente incomprensiva. Cuando descubres que una parte de tu entorno no apoya. Cuando cenas frustración y decepción; aunque también con gente que apoya y agradece (con mentes circulares). ¿Qué hacer cuando el día de tu cumpleaños es un día normal?. Cuando el día de tu cumpleaños tan sólo ves la luna durante quince minutos. Cuando sales sonriendo y perfumada (es tu cumpleaños; sientes que es un día especial y crees que el mundo debe saberlo) y regresas no sabes ni cómo. Pero no sonriendo; la luna era bonita esta noche, y apenas la has disfrutado. No la querían tomar contigo. Cuando "no surge la conversación" (como si pudiera surgir una palabra del silencio...). ¿Qué escribir cuando echas tanto de menos a quienes han hecho de estos días algo bueno?. A quienes agradezco tanto. Con quienes, hoy, también he visto el sol y compartido voces. Quienes han querido verme y hablarme, porque sabían que hoy era un día especial.
No es lo peor del mundo, eso está claro. Es sólo que ahora me quedé vacía. Y creo que no se puede llenar.

Menos mal que no sabía qué escribir...

domingo, 12 de agosto de 2007


12:15 pm: despierto; cansada (la alegre noche anterior se alargó hasta hacía pocas horas). La telefoneo, y comienza "la cadena", como ella la llama. Ducha. "Camiseta rosa". Deportivas. Y salgo. Y con ella iniciamos "el día rosa". Risas. Bar. Éramos cuatro; pues cuatro tubos. Risas. Otro bar. Éramos ya cinco; pues cinco tubos. Risas. Y otro bar. Y otro tubo. Risas. Y más risas. Y baile, y flashes. Y risas. Éramos ya seis. Risas, y otro bar. Noche, y risas. Vino. Y más chicas de rosa. Y risas. Y flashes. Y castillos hinchables. Y gritos, y canciones. Y risas. Arena. Música, y más chicas de rosa. Y complicidad. Y arena. Y risas. "Unión rosa". "Unión 'animal'". 16 horas perfectas; un día maravilloso. Gracias a todas.

miércoles, 8 de agosto de 2007

estoy:

· ilusionada por vuestras inminentes visitas
· emocionada porque compartamos juntas un viaje nunca imaginado
· contenta por la preparación de 'nuestras muchas horas juntas'
· deseosa por ponerme la "camiseta rosa"
· ansiosa por volver a tener contigo "ese 'algo' que compartíamos"; momentos cómodos. Risas, muchas risas.
· agradecida por vuestro contacto, por numerosas vías
· esperanzada por disfrutar de todo; de ellos, de ellas, con ellos y con ellas...durante estos días de alegría extendida, días antes de mi partida, e
· anhelante por que ello ocurra, para así poder llevar, bordados con lágrimas de alegría, sus recuerdos en esa maleta
· intranquila por si ésto no se cumple, y son otros los recuerdos que llevaré conmigo
· necesitada de un mes feliz; de un final feliz.

domingo, 29 de julio de 2007


Anoche fue vivida una noche fantástica. Una noche naranja.

miércoles, 25 de julio de 2007


Estoy aquí. En el lugar que a veces me paraliza. Y llevo el tiempo suficiente para que hubiera conseguido dejarme quieta. Pero no. Me muevo. Bastante más de lo que creía al imaginarlo. Por fin he aprendido a cumplir lo propuesto. Propongo y hago. Planeo y me muevo. Y río. Y leo. Y descanso. Y hablo. Conversaciones eternas del tema que nos ocupa. Conversaciones claras y sinceras. Un verano diferente. Un buen verano, que no ha hecho más que comenzar. Días rojos en el calendario. Hay mucho que hacer. Muchos movimientos. Uno de ellos, incluso me llevará lejos de aquí. Marcho a ciudad-de-idioma-distinto. El 2 de septiembre; otro día en rojo en mi calendario.

domingo, 15 de julio de 2007


Escribir ya no es una necesidad. Ahora sólo necesito saber de ti. Faltas.
Largas y enriquecedoras conversaciones contigo; durante dos días. La tranquilidad por poder hablar cuando se sabe que se compartirá, comprenderá y apoyará lo hablado. Por parte de las dos. Ha sido un auténtico placer. Y más el saber, que ello se repetirá todo el verano. Disfruta de tu viaje. Deseo que suceda lo que quieres. Que aparezca. Deseo que estés bien.

sábado, 14 de julio de 2007

¿...?

(abro, cierro los ojos, señalo)

"El tranvía ascendía casi a ritmo de paseo, acariciando la sombra de la arboleda y oteando sobre los muros y jardines de mansiones con alma de castillo que yo imaginaba pobladas de estatuas, fuentes, caballerizas y capillas secretas".

Bibliomancias; bien.

"Creep"

When you were here before,
couldn't look you in the eyes.
You're just like an angel,
your skin makes me cry.
You float like a feather
In a beautiful world
I wish I was special
You're so fucking special
But I'm a creep,
I'm a weirdo
What the hell am I doing here?
I don't belong here
I don't care if it hurts,
I wanna have control
I want a perfect body
I want a perfect soul
I want you to notice
when I'm not around
You're so fucking special
I wish I was special
But I'm a creep
I'm a weirdo
What the hell am I doing here?
I don't belong here
She's running out again
She's running out
she's run, run, run, run...
Whatever makes you happy
Whatever you want
You're so fucking special
I wish I was special
But I'm a creep,
I'm a weirdo
What the hell am I doing' here?
I don't belong hereI don't belong here...

Radiohead

martes, 10 de julio de 2007


Tras cuatro años volví al mar. Arena y agua. Y un sol que me ha causado heridas que aún perduran. Unos días de viajes y risas. De música. La misma música que esta mañana escucho mientras gotas de lluvia caen sobre mi pelo. Y añoro. Y será que siempre me afecta este color de cielo. Porque hoy se acentúan mis silencios. No tengo noticias de alguien. Aunque ellos sí que me contaron su crucero. Anoche oí mi voz alta; mis palabras sobre mi sí-no necesidad de ellas. Porque no dependo ya, pero si no son ellas, es la soledad. Y quiero abrazos, sonrisas y besos. Y quiero ganas de hacer cosas, de ver, de playa, de planes. Quiero que el color del cielo cambie. Y no decepcionarme por esperar cosas que nadie me dijo que sucederían.

martes, 19 de junio de 2007

Me voy.
Con mis miedos, mis dudas. Con mis nervios.
Me voy.

sábado, 16 de junio de 2007

(viernes 15 junio 2007)

Sigo leyendo y subrayando. Preparándome para aprobar un examen, que es a lo que, en palabras del profesor en cuestión, “nos preparan en la Universidad”.
Avanzo varios folios en los que he realizado varias paradas. Porque la primera hoja me habla de Albert Camus, y escribe una de sus citas de “El extranjero”; de nuestro libro.

““No. No te pares en las casualidades que tanto te gustan””.

En el siguiente párrafo leo:
“Has de tomarte tan en serio el vivir
que a los setenta años, por ejemplo, plantarás olivos.
Y no para que tus hijos los disfruten
sino porque, aunque la temas, no crees en la muerte
y vivir es tu tarea”; de Nazim Hikmet.

““¡Oh!. Mi temido tema. Mi temida palabra, que en épocas como ésta suele ocupar mis pensamientos. Doy gracias, aún no los ha visitado...junto al miedo. Y espero que no lo haga””.
““Bien. Estás controlando tu impulso de escribir en tu vieja libreta. Casualidades, bla, bla...ya has hablado mucho de ellas””.

Y aparece “Blade Runner”. Y escrita una frase del personaje principal. Y es que la busqué hace unos días, por recomendación del ‘barón’. Y no sabía escribir el título. Y ahora aparece. Y entonces, tenía que escribir ésto.

““Lo intentaste””.

sábado, 9 de junio de 2007

Ayer viajábamos. Escuchamos 12 canciones de aquel cantante de televisión y después decidió poner aquel disco que le di; aquel que antes me habías dado tú. No lo había oído. Hasta ayer. Resulta que lo grabaste para mi, con canciones de mis cantantes preferidos. Con aquella canción que me recuerda a ti; que hace que recuerde cómo la bailábamos tanto tiempo atrás. Me gustó mucho viajar así. Gracias, un año tarde. Gracias.

viernes, 8 de junio de 2007

Hace unas horas he visto algo que otros ahora estarán llorando.

(jueves 07 junio 2007)

No lo voy a cumplir. Porque quiero hablar de ti.
Leyendo a aquel hombre en igual proporción odiado y amado, paro mi lectura en la frase “es muy importante cuidar a los que cuidan”.
No se me olvida. No lo he descubierto ahora, al leerlo. Es sólo que me he acordado de ti. A quien quizás debiera cuidar más. En muchos momentos soy consciente. ¿Por qué ha de llevar todo el peso?. ¿Por qué su papel es ese?. Intento que hayan proyectos de viajes. Apoyo, comprensión y descansos. Sé que lo percibes cuando tantas veces te abrazo. Y es que de ello nunca me canso. No hay nadie a quien más admire que a ti. Que a quien cuida de todos. Quien transmite bondad con cada gesto que hace. Cuida de ti también. Yo también lo hago.

domingo, 3 de junio de 2007

Voy a dejar de escribir, aquí.
Despierto. Me miro en el espejo y no me gusto nada. Muchas gracias por arrancarme una gran sonrisa. Me consuelan tus palabras. Pero ahora, no me gusto nada.
Y hoy me informan que viniste anoche. Que anoche, si hubiera salido, te hubiera visto. Y quería salir. Tenía dolores e historias en la cabeza, pero quería salir. Solo que no salí. Y hoy lamento, no sabes cuánto, no haberlo hecho. No haberte podido abrazar, después de tanto tiempo. Y escuchar, e imaginar al hacerlo, esas historias de viajes, nieve y compañeros.
Espero verte hoy.

sábado, 2 de junio de 2007

Crucé la puerta. Unos segundos antes tuve que empujarla en un movimiento rápido para evitar que a una mujer, de mediana edad, le diera. Quien la precedía se olvidó de ella. Y también de la puerta. Caminamos juntas a una distancia de varios metros de aquel hombre. De su espalda.
- ¿Subes?
· No, gracias. Subimos por las escaleras.

Una pareja. Y subieron junto a la distancia como compañera.
Qué placer de paseo sobre dos ruedas. Aire, música y calles del pueblo. Y visitas durante el descanso del paseo. Me ha sentado francamente bien.
Respiro.

Quiero quitarme las cuerdas que me rodean, que de tan fuerte que me aprietan, no me dejan respirar.

Hay demasiadas 'entradas' hoy al blog. Me angustia que sólo sepa decir, ésto que ocurre, así. En letras de ordenador. Pero sigo callando mucho...
Y me irrita no poder soltar el bolígrafo con el que transmito hasta poder utilizar esa otra habitación. La otra donde escribo con letras de ordenador. Porque no alivia y sí ensalza mi cansancio. Porque leo y observo que he escrito sobre un tema que no había propuesto. Y no escribo claro. Y no me aclaro; aun cuando pusiera por título lo contrario.

Al final resultará que sí soy extraña. ( ) no encuentro una palabra que refleje grito y confusión.
Quería irme. Quitarme el miedo a volar al volar. Nuevas casas, personas y espacios verdes. Y hacerlo con ellas. Quería un "concedida" mi propuesta de aprender a vivir. Un "sí" a mis ganas de quitarme miedos; y de ganar momentos.
Pero no me voy.
- "Parece mentira que estudies Psicología"
- "¿También te comportas así con tus amigas?"
- Tu mirada al hacerme estas preguntas
- Noches de nervios, angustia y desesperación. Y desesperanza
- Silencios incómodos
- Desear que a mí vayan dirigidas esas palabras
- ...

Todo ello quiero dejar de verlo, de oírlo, de sentirlo. Y olvidar el odioso sentimiento que me produce.
Quiero gritar para que desaparezcan; como grito cuando estos puntos suceden...una y otra vez.
Resulta que sí me gusta. Que me siento identificada y reflejada en sus frases. Sólo en aquellas que de indecisiones y no-atrevimientos están llenas. Su fuerza, valentía y seguridad no me acompañan. Ya me gustaría. Y ha sido el último elegido de mis nuevos libros. Retrasaba el comienzo de su lectura. Desconozco el porqué. Quizás lo elijo ahora como intento de leerte a ti; pues también de ti está tejido el personaje; pues lo leo por y gracias a ti.

"Se trata solamente de reconocer lo que es verdaderamente bello y atreverse a expresarlo". Sí, "Werther", sí.

viernes, 1 de junio de 2007

Así es como paso el tiempo en este primero de mes. Pizza y puzzle en familia. (que tienen P-P; o, al revés, Z-P, como prefieran). Me olvido que es viernes. Que regresé al lugar donde puedo intercambiar risas e historias con quien también es mi gente. Me olvidé. Y es que, ahora, no necesito más.

Escuché que se echa de menos lo que tienes en otro lugar en el momento en el que lo abandonas. Si. Pero aquí estoy lejana. Ya, muy poco echo de menos, allí, de aquí. Quizás lo pienso ahora que estoy aquí. No sé.
Hola puerta. Hola ventana. ¿Qué tal, cama?. Sólo vosotras estáis en mi regreso. Necesito que, ya, me den la bienvenida ellos. Venid pronto, aquí sólo hay silencio.

(miércoles 30 mayo 2007)

Soy una veleta; y ahora estoy cansada de escribir. No quiero hablar. Se me quitaron las ganas. Y quiero decir mucho. Pero no puedo hablar: la vergüenza me lo impide. El miedo a la mirada receptora refuerza; y callo. Sí lo podría escribir, pero estoy cansada. Harta.
Y sólo muestro silencios. Y el porqué de ello no lo quiero escribir. Estoy cansada.

martes, 29 de mayo de 2007

NECESITO HABLAR CONTIGO.

lunes, 28 de mayo de 2007

Y miré al cielo. Como hago siempre que ese escalofrío de miedo recorre mi cuerpo. Y miré las nubes. Adoro las nubes. Y volvió ese escalofrío. No me hace reaccionar y moverme el ser consciente de que ahora es el momento. Cuando he de viajar y VIVIR, es ahora. Sólo hay una vida, leo, para ello. Una vida que se acaba, y hacia ese fin nos dirigimos día tras día. Saber eso no me mueve. Eso me da escalofríos.

sábado, 26 de mayo de 2007

Y, al final, aquí estoy. Sin poder levantarme de la silla. Y tú eres el motivo. Mil gracias por estas risas. Sin ellas se habría hecho más pesado todo. Con ellas todo es perfecto.

No me apetece otra cosa. Música. Libro. No pienso en nada determinado. Pero sigo en la silla. Algo me paraliza, y me quita las ganas.

En fin. Folios y folios. Que leo, que escribo. Y documentos abiertos. Que cierro. Y vuelvo a abrir. Que leo y escribo. No hago otra cosa. Excepto reír contigo. Hablar (escribir) contigo. Y esperar noticias de él. De quien aparece y desaparece en el lugar donde río contigo. Y hablar (escribir) con ella en el lugar donde río contigo. Parece que el rol de los personajes ha sido cambiado. Es una nueva función la de hoy. Seguimos el acto que iniciamos ayer. Y creo que mañana no se bajará el telón.

Así que, al final, además de leer y escribir, río y espero. Y me desespero. Hoy no tengo noticias. Sigo 'en trámite' para ambos temas.

Deseando que este verano al menos roce algo de lo esperado. De lo planeado. Di un primer paso. Y sigo caminando. No quisiera regresar a tiempos pasados.

viernes, 25 de mayo de 2007

No sabes cuánto siento comportarme como una cría. Haberlo hecho contigo. Precisamente ahora. Lo lamento mucho.

No quiero esta sensación. No quiero haberte decepcionado. No quiero tu "no sé". Tú no. No lo mereces.

jueves, 24 de mayo de 2007

(miércoles 23 mayo 07)

Todo iba bien. Sorprendentemente bien. Porque hemos reído mucho juntas. Y llevábamos tiempo sin una noche como 'las nuestras'. Como las que pasábamos en la ciudad soleada en la que también habito. De la que he llegado hoy.
Pero la risa tornó en enfado. Malentendidas las palabras. Cerrada la mente. Ello no deja que respire la comprensión. Y volviste a decir esa frase. Aquélla con la que siempre te has dirigido a mi cuando llegamos a este punto. Reflejo de la idea que, pase lo que pase; pase lo que haya pasado ya, persiste en ti. Aquélla que odio oírte decir.
Enfadada. Decepcionada. Harta. Es así como me voy a la cama.
Al final tendrás razón y lo seré. Porque no puedo creer que 'estés tan ciega'. Tengo temores y miedos. Y también algunas cosas claras. Entre ellas: cuáles son éstos. Creía que lo sabías.
Ya no recuerdas nada. Y estoy harta de esa frase.
Parece que te sientes atacada. Yo nunca te atacaría. Creía que lo sabías. Creía que recordabas. Se me escapa de las manos...

Necesito calma. Olvidar cómo, de golpe, hemos cerrado nuestras puertas. Seguiré sabiendo de Arnau, Francesca y Mar. Me relaja.

martes, 22 de mayo de 2007

Otra vez me he mostrado irritada al hablar de vosotras.
De nuevo me ha cabreado averiguar cómo os comportasteis hace apenas dos días.
Me irritáis. Me cabreáis otra vez.
Antes, al menos, a estos sentimientos les precedía la risa y el abrazo. A ellos les seguían la sonrisa y la caricia.
Pero ahora me irritáis. Me cabreáis de nuevo.
Las risas no las recuerdo. Es triste. Nunca quise esto.
No es sólo esto. Son los pequeños detalles que acto de presencia nunca hicieron.
Irritación y cabreo tan sólo durante unos momentos. Lo sé. Es solo que el tiempo pasaba, y no experimentaba esos sentimientos.

Él no lo merece.

Hace días que apareces en mis sueños. Es ahí donde te pregunto. Donde conversamos y reímos. El lugar donde descansan nuestros abrazos. Porque hace días que en la realidad no nos vemos. No contestas. No demandas ni ofreces siquiera pocas palabras.
Espero verte pronto, donde la realidad no sea sólo sueños.
_________________

Y anoche oí tu voz. Y esa risa cuya última aparición tan lejos queda ya. Y respondiste con silencio a un: “¿Qué ha sido de ti todo este tiempo?”. Llamé para felicitarte con varios meses de retraso. Nada importaba, pues seguía el mismo sueño. Y fue silencio y no razones lo que obtuve, pues mi mente no las conoce...sólo tú las guardas. Ni siquiera te vi. Y es que tan sólo era un sueño.
Y ha pasado mucho tiempo. Y tú no quieres aparecer.

Compañera de mis tardes de infancia y adolescencia, nos vemos cuando quieras: tú y tus razones guardadas.
O cuéntamelas en sueños.

domingo, 20 de mayo de 2007


Guardada, gracias. Disfrutaré, en unos días, de esa melodía de la que me hablaste. Será un gusto, como lo es escucharte. Espero otra noche como aquélla, antes de 'nuestro primer concierto'. Maravillosa vuestra compañía.
Espero que hayáis disfrutado de un maravilloso día refugiados. Me hubiera gustado acompañaros. Y celebrarlo. Lo haré el próximo sábado.
Acabaron tres días nada esperados.

Iniciados con sorpresa y vergüenza.
Transcurrieron horas llenas de nacimientos, charlas, pactos, juegos, canciones y cerveza. Y se dio el perfecto descubrimiento de la "Mala vida".
"Promesas", piratas.

Ahora, gracias. Un verdadero placer.

Se repite cuando quieras, "h s p".

domingo, 13 de mayo de 2007

Cómo me gustaría perder ese miedo.

De nuevo, sólo queda arena. Allí donde a ella se le habían sumado la música, la comida, la risa y la bebida, sólo hay arena. Donde muchas personas han aprovechado la oportunidad de disfrutar de ello, sólo se ve arena. En el lugar donde, casi sin voz, acepté tu nuevo proyecto, sólo permanece la arena.

Pero no podía cantar. No podía hablar, gritar. Sí sonreír (no en las fotos).

viernes, 11 de mayo de 2007

Es tu momento. Tu día. Enhorabuena por él. Y disfrútalo. Sigue caminando hacia Ítaca.
Y que tengas mucha suerte.

Me alegro mucho por ti. No te lo he dicho.

domingo, 6 de mayo de 2007

No puedo permitir que te hundas. Que se destruyan tus fuerzas. Quiero que respires. Que recuperes el bienestar que tenías semanas atrás. Quisiera que pensaras que soy una de esas dos personas de tu lista. Inclúyeme. Grítame, llámame. Y cuídate. Nos vemos el viernes, 'Stewie'.
Anoche me desprendí del primero escrito. Que recorra el mundo. Que lo lean, lo usen y lo disfruten. Convirtámoslos en mensajeros del y para el mundo. Y que sea ahora cuando el dinero dé la felicidad.
Se calmó. Y salí. Porque lo de anoche no se había vivido nunca. Un placer conoceros. Os esperamos en el verano. Y os visitaremos. No dejaremos pasar, de nuevo, siete años. Buen viaje.

sábado, 5 de mayo de 2007

Me ha causado ésto. Este dolor físico. Pero ha sido perfecto. Hoy, más que nunca, éramos un equipo. Muy bien, veteranas.

Y él tenía razón. Tras besarlos a todos. Tras sonreirles y recordarnos después de tanto tiempo. Cuando imaginaba que en unos minutos más entraría en su círculo...tuve que pararme. Me dolía. Se hinchó. Y ellos se preocupaban. Me preguntaban, me curaban. Pero no podía entrar en ese círculo. Solo una silla era mi compañía. Y ahora, sigo luchando contra-reloj. Contra mi cuerpo. Me dueles, pero tengo medio cuerpo en el círculo. Y esta noche puede que se cierre. Y quiero seguir sonriéndoles. Y quiero poder recordar ésto. Poder vivirlo para recordarlo. Pero me dueles.
Lo sabía. Sabía que me perdería. Que esos primeros minutos con vosotros no serían agradables. Sabía que me diríais eso; y eso que no tenemos comunicación alguna. Si, soy mayor para ésto. Vale. Pero un "si" para mi significa lo mismo que un "si" para ti. Hablad claro. Y habladme. Por favor.

lunes, 30 de abril de 2007

También quería haber pasado el tiempo con vosotras. Tenéis que saberlo. Porque el viernes vino vestido de unión. Porque regresó la complicidad. Porque estuvimos haciendo planes, y quería haberlos practicado. Porque era la primera vez, en mucho tiempo, que lamentaba alejarme de vosotras. Porque quizás pensaba que podría paralizar la construcción de nuestra renovada amistad. Porque quizás lo pienso; tan solo un poquito había crecido en este tiempo. Sería la causa de mi indecisión. Aunque decidí lo que quería...solo sé que quiero pasar esa hora con vosotras. Y celebrar. Celebrar mucho.

Si.
Vinisteis. Me pedí coherencia. Porque llevaba tiempo queriendo hacer ese viaje. Y podía hacerlo. Podía hacerlo cuando no esperaba que pudiera hacerlo. Podía hacerlo cuando no esperaba el retorno de la complicidad con ellas. Podía hacerlo. No había obstáculos, salvo yo. Salvo los que me creo por el no esperar hacerlo. Y volví a pedirme coherencia. ¿Qué hacer cuando no hay espacio para la indecisión?. Cuando el querer hacerlo le pide un duelo, ¿qué hacer?...

. ¿...te vienes?.
- Si.

Y me fui.

Y tan solo agradeceros. Gracias por estas 60 horas juntos. Volveré. Volveré junto a vosotros. Gracias, tan solo. Tan solo, gracias.

sábado, 28 de abril de 2007

Mala noche. Ausencia de descanso. Presencia de dolor, nervios y desesperación. Por el 'cambio radical'. :)
Y con todo ello, decisión. Sí o no. Me bloqueo. Os espero, y decidimos juntos. Ayudadme.
gracias

viernes, 27 de abril de 2007


Ya pasó ese momento no temido. Hace apenas nada, comenzó el temido. Vino con sonrisa nerviosa, que por momentos torna en incómodo cierre de boca. Dos años. Vale. Pero sigo sin querer el rápido paso de los años. Ésto no lo cambia...aún. Aún sigo soñando. Queriendo viajes. Viajando. Queriendo descubrir y descubriendo. Disfrutar de buenos momentos. Aún lo hago. Lo haré, quizás con la mano en la cara.
Lo siento. Siento quejarme porque no hayas cubierto mi necesidad de saber de ti. Siento no haberte preguntado. Siento dar 'las cosas por hecho'. Ya siento el paso del tiempo. Y es que siento haber recibido tu mensaje. Siento que tuvieras que incluirme en ese grupo de personas. Siento no haberte escrito. Siento que quiero hablar contigo. Lamento el paso del tiempo sin haberlo hecho. Te veo en junio.
Te miro. Con admiración intensificada por el caminar de mis años. Con infinitas viejas imágenes nuestras que, veloces, vienen a mi mente hasta este momento que te miro. Te estoy mirando con la sonrisa de quien ve disfrutar a quienes le importan. Con la misma atención con la que tú estás leyendo esos cuentos. Te miro con entusiasmo.
Te admiro. Y alegre miro, que 'bondad y generosidad' leen. "Dejo que me cuentes", mama.

miércoles, 25 de abril de 2007


Sol. Me gusta el sol, y aquí lo hay. Mañana veré nubes. Sentiré frío. Pero me llevo este sol que hoy alumbra un día de mojitos. Espero que los días que espero no me derroten.


El sol será mi escudo.
La tranquilidad, que en mí habita, mi refugio.

lunes, 23 de abril de 2007


Hoy. Sigo llenándome de palabras de otros. De expresiones, historias, recuerdos y melancolías de aquellos. Hoy continúo mi andadura por esas hojas hechas, a veces, de espejos. Me reflejo. Me río. Sueño. Admiro y envidio sus letras. Las guardo. Las sostengo con mis manos en silencio.

Hoy. Feliz día de mi nuevo compañero.
Anécdotas. Risas. Juegos. Recuerdos. Abrazos. Planes. Miradas. Celebraciones. Sueños. Canciones. Bromas. Palabras. Complicidad. Lágrimas. Amistad. Bailes. Distancia. Decepción. Añoranza. Llamadas. Silencios. Separación. Todo queda ahora teñido de rosa y azul.

sábado, 21 de abril de 2007


Camino. Muy despacio, pues mis piernas están cansadas. Y a mi mente no le importa. Ella también ha sido derrotada por este cielo gris. Por estas gotas de lluvia que, por momentos, refrescan mi sonrisa. Momentos muy cortos.
Quería pasear. Quería ver y mirar. Pero este cielo me ha derrotado. Le dejo este día de ventaja. Un día en el que del descanso no disfrutaré. No lo hago como lo hacía ayer.
Mañana me moveré. Junto a esas melodías. Con intactas las ganas de mirar y ver. Con mis nuevos ojos.

(viernes 20 abril 2007)

Leí. Él también siente nostalgia si imagina el recuerdo futuro de esas horas que en un momento pasan. Horas que pasan tan llenas de una luz especial, que no puedes más que imaginar su recuerdo futuro. Imagen que garantizaría un buen momento de recuerdo, quizás diferente al verdadero. Pero bueno. Imagen del recuerdo de ese momento nostálgico ya, que ahora da más fuerza a esas horas de luz especial.
Él lo hace. Yo también.
Qué importante es dialogar. Elegir las palabras que mejor expresen tus pensamientos. Tus sentimientos. Son las herramientas con las que construir ese diálogo. Importante es decir esas palabras. Claras. Sin miedos. Qué importante es evitar las consecuencias de no hacerlo. Las consecuencias de utilizar palabras inadecuadas. De utilizar silencios. Confusión y miedos.
Qué importante es conocer esto. Qué importante es hacerlo. Lo conozco. Algún día podré hacerlo. Quizás ya lo he hecho.

Nunca el tiempo pasó tan rápido. Mi espera siempre alargaba el día. Lo estiraba. Lo llenaba de nervios, y volvía a estirarlo. Tanto, que a veces lo rompía. Ahora, los días de 24 horas transcurren tranquilos. Sin esperas. Sin nervios. Sin noticias, como los días largos con esperas y nervios. Pero sin esperas ni nervios. Doy el paso cuando me acuerdo. No espero. Este es mi estado. ¿Diferente al de hace un rato?. Quizás diferente al de mañana o pasado.

Tranquila. Bien.

domingo, 15 de abril de 2007

(madrugada 14-15 abril 2007)


Me apetecía que me diera calor esta luz. Y no tenía frío. Ni había pensado en ésta cuando un abrigo me cubría. Pero ahora que me alumbra, se que me apetecía. Y me apetecía silencio. Y no me molestaba ese sonido. Pero ahora disfruto del que se escapa tras el trazo de palabras escritas 'en sucio'.
He disfrutado de la noche que quería. Quería veros. Hablar y reír con vosotros. Con quienes quiero hacerlo. Y he disfrutado de una charla cómplice, que se está convirtiendo en habitual. Cuando ya lo era antes de que lo habitual fuera una charla de espacios blancos. De incomodidad. De silencios. Los besos están abrigados. Las miradas son de la palabra callada reflejo. Y queda entendida así.
He observado. He aprendido. He sonreído y reído. No necesitaba más. No esperaba más de la noche y he venido a que me diera calor esta luz. Aun cuando no tenía frío.

Y en horas regreso. Quiero. No quiero. Siempre echaré de menos lo que en el otro lugar tengo. Sus pasos. Sus miradas. Sus sonrisas. Sus abrazos. Ahora sé que han sido días llenos.


Y esas dos palabras, que sólo a ti te digo, me están dañando la garganta.
Agua salada.

sábado, 14 de abril de 2007


Volvió. Tras días de descuido y abandono. Abandono de mí. Por mí.
Quiero. No quiero. Vuelvo a querer. O no.
Volvió la indecisión que nada me gusta. Pero quiera o no, no lo sé, hoy salgo. Para romper con días interminables. Ni buenos ni malos. Ni vacíos ni llenos. Con los que quiero acabar. Con los que quiero seguir. O ni acabar ni seguir. Hoy no sé nada. Ni sé qué quiero. Quizás chasquear los dedos. No sé ni qué significa eso. O si.

viernes, 13 de abril de 2007

Hoy lo he visto. Y me he acordado de ti. Quedamos en que me lo enseñarías los primeros días de esta semana. Un trato entre copas. Hecho por viejas compañeras que en esos momentos deseaban el que estaban viviendo. Y es que estábamos entre copas. Por ello lo he visto hoy. No a principios de semana. Esos tratos no se cumplen. Y no se recuerdan durante un tiempo. No lo recordábamos. Ni tú ni yo. Este es el porqué del 'me da igual' que no se cree. Y que quizás preferiría no sentir. Nunca me gustó la indiferencia. Pero es que ésto me da igual.

jueves, 12 de abril de 2007


Y otro día. Igual. ¿Hoy qué es?. Ponen Anatomía de Grey. Es jueves.
Y otro día haciendo nada. Sin querer hacer algo. Sin tener ganas de hacer algo. Haciendo nada. Siempre me basta, con tan sólo unos días aquí, para crear esa sensación. Esa sensación de querer hacer nada. Todo está parado. No gente. No planes. No ganas. Parado todo. Excepto el tiempo. Que me recuerda, a final de semana, que ésto acaba. No es bueno lo que acaba. No es malo. Es nada. Y vendrá un movimiento que casi no recordaba. Necesito moverme. Necesito querer volver a hacerlo.

Aunque estas noches...quiero pasarlas con vosotros.
Acabó mi estancia de cien años en Macondo. Con Buendías, luz y calor. Ahora extranjeros, catedrales, mares o cuentos. Con luz y calor.

martes, 10 de abril de 2007


Me río de que cuando más me puedo reír, tenga miedo de reírme. O vergüenza. Paradojas de la vida, que me monto en mi cabeza.
- Me da igual.
. ¿Segura?
- Si. Me da igual.
. Pero, ¿no te gustaría que las cosas fueran tan bien como antes?
- Si, supongo.
. Entonces, no te da igual...
- Vale. No me da igual.


. Solucionado. ¿Lo ves?. ¿No es mucho mejor ahora?
- Si.
. ¿Y...?
- Me da igual.

sábado, 7 de abril de 2007

Todo es completo ahora. Qué placer de noches. Quizás, ahora agradezco que todo aquello sucediera. Porque desde la decisión y seguridad que nunca tuve, noto todo completo.
Llena.

viernes, 6 de abril de 2007

Me hubiera encantado escuchar los tambores. Mil y mil gracias.

Un cielo gris. Una tarde lluviosa. Con gotas de lluvia golpeando mi ventana. Y yo en Macondo. Toda la lluviosa tarde.
Cierro el libro. Y ejecuto el plan que aplacé por una tarde en Macondo. Estaba bien allí. Pero le escribo. Porque empezamos de cero y medio. Y recuerdo. Y siento. Que está todo bien. Que hay risas, música y más risas. Y más música. Y regresa, mi vieja compañera de sueños. Y la nueva. Y están en marcha nuestras camisetas naranjas. Ahora. Bien. Y vuelvo a reír con ellas. Con las otras. Charlo con él. Y con ellos. Su misma frase. Mi misma sonrisa tras oírla. Y si. Claro que confío en ella. El pasado en el presente. Todo como siempre.
Pero hoy no tengo ganas de salir de aquí. No sé. Será por la tarde lluviosa.

jueves, 5 de abril de 2007

Llegué tarde. Te dije que hasta las 10 no os podía acompañar. Si quedáis media hora antes...claro que llegaría tarde. Si, la impuntualidad que me caracteriza. Dos fríos besos. Ninguna aportación a las decisiones. Ocupé el libre asiento. En el extremo. Le pregunté qué tal. "Luego hablamos. Estamos lejos", le dije. Como lejos quedó el mes en el que por última vez nos vimos. Qué frío. Observé sus caras. Sus risas cómplices. Todo igual que siempre. Entre ellas. Llené mi vaso. Me dediqué a disfrutar de la comida. Y de la bebida. Muchos vasos se vaciaban. Miré y cantaba un pintado Bowie. Volví a llenar mi vaso. Y me reía de la situación. Y me reía con ellas. Extrañas compañeras de risas. Guitarra. Las canciones de siempre. Una mirada externa vería un grupo unido. Lo éramos. Volví a llenar mi vaso. Hizo efecto. En la calle hablamos. Una charla que bien no recuerdo. En la que decidimos volver a empezar. Empezar de cero y medio. Y no sé bien por qué. Y muchos abrazos y vasos llenos. Y vacíos. Sería otra quien los daba. Quien hablaba. Sería la que bebía. Otra que tampoco disfrutaba. Pero de hablar no paraba. Abrazos que quitaban el frío.

Hoy amanecí con dolor de cabeza. No sólo por los vasos vacíos.

martes, 3 de abril de 2007


Mil gracias por cerrar círculos de casualidades. Por esos regalos en los momentos adecuados. Por haber caminado juntos. Por introducirme en este mundo de palabras, con el que quiero jugar por siempre. Que se ha convertido en un juego circular, en el que has vuelto a entrar. Por haberme enseñado tanto...que ni siquiera serás consciente. Por haber agarrado esa palabra que digo a todas horas. Y sí, me has arrancado una gran sonrisa. Y lo sabías.

Una noche de verano oí su nombre. Ahora lo leo, gracias a ti.
Él también cree en ese juego. En ese objeto que retorna. Que provoca una sonrisa, apareciendo a todas horas. Un juego de casualidades. Reflejadas por él en esa pantalla. H.O.Y., moneda, pasado, fechas. "Cosas que hacen que la vida valga la pena". Y después me visitan en la cama. Para que pueda seguir creyendo en ellas.
Me encantan.

domingo, 1 de abril de 2007

Ya no funcionan mis palabras con ella. No tienen efecto. Las veo marcharse sin que ella siquiera las roce para agarrarlas. Es que estoy en otro lugar ya. ¿Por qué no puedo responder como hermana, sentir rabia y querer insultarlos?. Sería lo fácil. Ella sentiría un apoyo directo. Pero no. No puedo. No lo creo necesario si lo que quiero es que esté bien. No llorando. Y es que pierdo la capacidad de hacerlo mientras escucho allí a esas personas, de pie, enfrente mía. Mientras aprendo, cada día, de sus conocimientos. Pero ya no funcionan mis palabras con ella. Y permitirlo no puedo.
Vete. Todo es más fácil que ésto. No es tu última oportunidad. Ni siquiera era una oportunidad. Mereces más que todo ésto. Y quieres hacerlo.

Y me ocurre con todos. Si gritas no debo gritar contigo. Si lloras debo cerrar tu grifo. Y no significa que no grite por dentro. Que no apoye las lágrimas de tu grifo abierto. Sólo quiero conseguir algo. Que no te quedes sin voz. Que puedan ver tus ojos. Algo.

sábado, 31 de marzo de 2007

Unas palabras y juegos con él y...aparecieron ellas. Componiendo el círculo cerrado en el que no quiero volver a entrar. Con miradas de asombro, distancia y frialdad. Sólo le pregunté a ella. Sólo me interesaba su respuesta. Y saber de ella. Se sorprendió mucho de lo que le conté. Mis viajes, mis planes. Mi sonrisa. Sí, yo tampoco me reconocería. Pues estoy realmente bien. Solo sentí lástima por nuestra distancia cuando sentí incomodidad con ellas. Porque no me gustan sus miradas. No porque de menos las eche. Y experimenté lo que me ocurría, hace algún tiempo, en aquel otro lugar, al que también pertenezco. Solo que ahora están cambiadas las sillas. Es allí donde está mi sitio. Mi gente. Donde quiero estar. Con quienes quiero compartir todo. Y por fin los planes los realizo. Ahora sí me reconozco.

viernes, 30 de marzo de 2007

Es un muy buen momento o, al menos, así lo estoy viviendo.

Desde hace un tiempo no se me caen los objetos. No me tiemblan las manos, al fin.
Las personas deberían respetar el lugar elegido por los otros. No robar sus palabras. Alegrar sus sueños. Sonreír sus logros.
Y es que era mi asiento. Eran mis palabras. Y es tan fácil alegrarte por sus sueños como bueno es sonreír ante sus logros y esperanzas.
Ayer doné vida mojada. No me importó no tomarme ese ansiado café, al calor de éste y de esa manta. Café y manos calientes antes de ese ansiado sueño, al tiempo que la lluvia azotara el suelo. No. Porque la lluvia me azotó, sí. Pero el calor me lo dio el regalar vida. Que sueñen ellos.

miércoles, 28 de marzo de 2007


Sonreí. Asombrada y encantada. Hoy he reconocido que es el mismo dibujo. Tantos días delante de mis ojos y no me daba cuenta. En mi habitación y al lado de ese mensaje. Ahora sé, con certeza, que es mi puerta.

martes, 27 de marzo de 2007

(lunes 26 marzo 2007)

Sabía, no sé por qué, que hoy lo encontraría, gritando. Para que por fin puedas colocarlo ahí. Y que grite. Tú no. Feliz (casi) cumpleaños. Eeid milad sa’aeed.
Viajar a Granada junto a esas canciones. Recorrer la Alhambra. Maravillarme con ella. Pisar calles conocedoras de miles de historias. Caminar mientras mis ojos quieren ver todo menos suelo. Suelo de esas calles que fueron pisadas siglos atrás por coronados y poderosos. Imaginarlo. Perderme por esas calles. Mirar, distante, esas gentes en esa calle. Sentarme en esa calle mientras la gente nos mira, distantes. Conocer a estafadoras que “leen manos”. Reír mucho al lado del calor en una habitación de pensión. Conocer el aroma del té árabe. Entusiasmarme por, disfrutar de, aprender y conocer nuevas emociones, historias, detalles, gestos, conversaciones y experiencias. Entusiasmarme por disfrutar y conocer A y CON ellos. Mirar un anochecer rosado precioso. Inmortalizar paisajes, arte y momentos para el recuerdo. Guardar otros en mi cámara particular, para recordar. Esos momentos especiales... Y querer más de todo esto.

Todo ello ya puedo tacharlo de mi lista de cosas por hacer.

domingo, 18 de marzo de 2007

Todo está claro ahora. Quizás se encontró la causa a la historia que la desconocía. No sé si es ese el motivo, pero al menos puedo agarrarme a él. Quizás fuera el mejor. Así la explicación no sería tan compleja. Son esas horas, tantas horas, las que han introducido complejidad. Las que han arrastrado tanta incomodidad y decepción. Las que han invitado a nuevos personajes, que introdujeron mayor decepción e incomodidad. No sabe hacer otra cosa que sumar horas.
Anoche. Clara noche. Cuánto tiempo después. Sólo me faltaba esa pieza de la historia. Esa historia que acabó con un fuerte golpe de la puerta al cerrarse. Me dolieron las manos. Esas manos que, sin dolor, anoche colocaron la pieza que faltaba en esa historia.
Ahora todo encaja. Qué sencillo...ahora.
Nuestras memorias. Esas que son capaces de hacerte creer recordar situaciones nunca vividas. Esas rescataron aquellas otras hilando la historia con causa desconocida. Todo encaja. Qué sencillo.
No pude tachar el último número que me (nos) hacía ganadora (es). Quizás esa pieza era el premio de la noche.
Me voy. O al menos lo solicito, con intención de irme. Nadie apostaría hace unos meses. Yo no pondría la mano en el fuego semanas atrás. Pero ahora no me quemo. No siento calor. Sólo ganas de aprendizajes. Posibilidad de ellos. Lo haré. Esperaré respuesta. Pero lo haré. Un día en el que decido querer más experiencias. El mismo día en el que animan a ello. Sí. Porque quiero. Quiero materializar planes y sueños. Calles, mochilas y palabras, quiero. En una vida que no diseñé para ello. Quiero, y lo haré.

sábado, 17 de marzo de 2007

Ayer compré mi primer libro. Sin ser impuesto o previsto. Con dinero de la primera hucha en la que conservo mis primeros ahorros. Días antes de realizar el primer viaje que decido sin dudar. Días después de asistir, a primeros de marzo, a reír con desconocidos, por primera vez. Lo dije. Lo hago. Una nueva vida.

jueves, 15 de marzo de 2007

Bien. Lo has hecho. Mostrarme que me recuerdas. Como dijiste días atrás.
Bien. Nos vemos el sábado.

lunes, 12 de marzo de 2007

Me aprovechaba de que camináramos juntos y a la misma velocidad. No era necesario dudar sobre qué miradas y palabras ofrecer. Por ello desconocía la emoción que producía que avanzaras sin yo haber levantado el pie. Y entonces dudé sobre qué palabras y miradas ofrecer. No quería esa frase.

Tantas y tantas veces...

“Aquí estoy otra vez. Vestida de bufón. Buscando una mentira. Que me haga sonreír. Que se lleve el dolor. Y vuelva la poesía aquí.
Me vestí de bufón sólo para intentar disfrazar con mis atuendos a las lágrimas que se me quedan dentro.
Me vestí de bufón sólo para llamar la atención con mi silencio. Porque nadie me escuchó gritar por dentro.
No es que no quiera ver. Nunca he intentado ver”. “Bufón”, La Sonrisa de Julia.

...no ahora.

domingo, 11 de marzo de 2007

Una canción lo cambia todo. Con esas notas os abrazo. Con vuestras voces desafinadas me siento bien. Y en silencio, os sonrío.
Ha vuelto a suceder. Corazonadas. Instinto, sexto sentido o como quieras llamarlo. Hoy era un imán para el destino y las casualidades. En ellas creo, más si cabe, días como hoy. Han sido sueños vividos con los ojos abiertos. Pero sueños.

Y también ocurrieron cosas que no esperaba. Hoy. Has elegido un día como hoy para decirme todo eso. Todo eso que sabía dos meses atrás, antes de que la distancia se uniera a nosotras. Distancia. En todos los sentidos. No. No ha sido tarde. Pero no vuelvo. Sigo mi camino hacia un rumbo que no conoce destino. Pero es el mundo elegido un día hace dos meses. Muchos abrazos, sí. Una frase importante, sí. La repetiste mucho, como si creyeras que ya no lo creía. Bien, porque ya no lo creía. Quizás, un empezar de nuevo. Pero ya nunca desde cero. Me encanta que te haya hecho ilusión. Igual me encantaría que recordaras que quisiera tu información, aún sólo convertida en un par de notas de ese lenguaje tecnológico.
Espero que en dos meses no vuelvas a decirme todo eso. No habrá sido necesario.

sábado, 10 de marzo de 2007

Deseo que hayas disfrutado de tu día aún no acabado.
Feliz cumpleaños.

Has recorrido un camino en el que había información sobre mí. Hoy has llegado a una estación, apartada al calor de la leña quemada. No sabes cuánta ilusión me ha hecho saberlo. Lo agradezco tanto.
Y quiero que escribas, que disfrutes con ello. Que lo compartas, sin miedo. Que disfrutes junto a quien también pueda hacerlo. Quiero descubrirte, un día como hoy, mirando esas estrellas al olor de la leña quemada.
Vamos, caminemos juntas. Descubrámonos.
Iniciado el viaje hacia el objetivo trazado en una noche mexicana. Ahora sí.

viernes, 9 de marzo de 2007

Eran negras. Me sentía segura con ellas. Protegían el espejo de mi alma. Permitían que observara todo cuanto quisiera sin parecer hacerlo. Ayer las perdí, poniendo el punto negro a un día de amarillo sol que me ha dejado roja. Quedo al descubierto.

Arena, cartas, risas y un grupo de personas que hicieron caso omiso al "suspendidas".
Genial.

(madrugada 7-8 marzo 2007)


Miro, encantada, la velocidad de las nubes como reflejo del camino veloz que lleva el suelo que piso. Compañeras de la obra que hoy protagoniza el viento. Ese que azota con furia esos árboles, a escasos metros del suelo que piso. Que sigue la melodía aparecida en la oscuridad y tras quedarme en soledad. Ese del que mi cuerpo se protege en esa esquina, envuelta en esa manta. Ese que ya no me asusta con su sonido, pues esa melodía le ha puesto su voz. Melodía de ese título de ese nombre de inicial "L". Al que imito, ahora, con luz, mantas, hojas y tinta.

lunes, 5 de marzo de 2007

He “escuchado” a una chica de 17 años. Leído sus ideas, descubrimientos, vivencias y preocupaciones. Observado espacios blancos destinados a mensajes que no fue capaz de plasmar en esa vieja libreta. La autora me ha hecho vivir, de nuevo, sus emociones, sensaciones y sentimientos. Dejó una frase para que yo la leyera, un día como hoy, varios años después. Se encargó de contar cómo fue el camino hacia aquí, y qué traía consigo.
Mi amigo A.R. tiene razón. Es bueno escribir y es bueno leerlo. Se aprende. Y la sensación aparecida al hacerlo se distancia de la inicial y original dependiendo del momento que estés viviendo. Lo sé, porque “la autora de 17 años” soy yo.

jueves, 1 de marzo de 2007

Hermana duda

Hermana duda,
pasarán los años,
cambiarán las modas,
vendrán otras guerras,
perderán los mismos...
y ojalá que tú
sigas teniéndome a tiro.

pero esta noche, hermana duda,
hermana duda...dame un respiro.

No tengo a quien culpar
que no sea yo,
con mi reguero de cabos sueltos...
No me malinterpreten,
lo llevo bien, o por lo menos
hago el intento.

Hermana duda,
pasarán los discos,
subirán las aguas,
cambiarán las crisis
y pagarán los mismos
y ojalá que tú
sigas mordiendo mi lengua
pero esta noche...
hermana duda..

hermana duda, dame un respiro

Jorge Drexler

miércoles, 28 de febrero de 2007

No sé si solicitas ayuda. Lo peor es que creo que sí. Lo horrible es que creo que no sé ayudarte. Que no sé si quieres que te ayude. Que no sé si sabes qué te pasa. Que creo que lo sabes y no permites acceder. Que no sé si soy alguien que pueda acceder. Que no quiero que te pase nada. Que quiero poder ayudar, si puedo. Y no sé si puedo. Si lo necesitas. Si lo pides.
Quizás no es nada. Ojalá no sea nada.

Di adiós a ese impulso. A esa causa. Como sea.
Galletas...malditas, sois sólo consecuencia.
Es mi problema. Fue un sentimiento causado por, seguramente, una interpretación malentendida. Me ha ocurrido demasiadas veces. Pero esa sensación aparece de nuevo, ahora, y también demasiadas veces...por una nueva interpretación subjetiva. Sensación que le gana a la razón. Y es mi problema llenar la montaña de arena. Pues se redujeron las horas, y yo hago reducir las palabras. Las reduzco porque interpreté que no quieren ser escuchadas. Y es un círculo vicioso, del que a veces salgo. En el que suelo volver a entrar. Es impotencia mostrar, en la noche, información acumulada, para salir de esa sensación que creó el círculo, mientras sientes que no tiene ni sentido ni coherencia. Que sobra. Y, seguramente, es una mala interpretación. Solo espero que la razón se lo diga a esa sensación.
Es añoranza, sí. Es la inseguridad de creer pender de un hilo, que ahora está débil...que creo que lo está.
Es un mundo subjetivo en el que habitan la complejidad, interpretaciones propias, memoria, refuerzos y experiencias.
Mi mundo es un pequeño pañuelo. Lleno de casualidades. Historias y objetos ligados. Encuentros. Pensamientos correspondidos y materializados. No sé la certeza de esas casualidades, pero en esos momentos creo en todo.

lunes, 26 de febrero de 2007


Me puse muy nerviosa. Quería gritar y gritaros. Sentía rabia e impotencia. Teníais unos enormes tapones en los oídos. Y un lenguaje diferente al mío. Porque decíais "rosa". Y yo os dije "rosa". Sí, rosa. ROSA. Como decíais vosotros. ¿Por qué entendíais "negro"?. ¡Que os decía "rosa"!. Como vosotros. Quise gritaros "ROSA". Pero seguíais con esos enormes tapones puestos. Y entonces dijisteis aquellas palabras necesarias y suficientes para que quisiera gritaros de nuevo. Esas palabras que me golpean y dañan. Os lo dije. Ya nos pasó días atrás. Cuando y donde yo te hablaba, agradecía y comprendía tú percibías enfado. ¡Que decía rosa, como tú!. Impotencia y rabia. Quitaos los tapones. No quiero que volvamos a querer gritarnos.

domingo, 25 de febrero de 2007

Una para todas y todas para una.
Sencillamente, genial.

sábado, 24 de febrero de 2007

No sé por qué necesito contar todo. Contarlo aquí. En el lugar que cualquiera puede conocer pero a tan solo cuatro les di la llave. Escribir y escribir. No sé.
Una tarde de risas. Muchas, muchas risas. Y disfraces, carrozas y narices heladas.
Después te acercaste. Me hiciste una pregunta de hace siete días. Me contaste qué tal te fue hace un mes. Pero tú te acercaste. Bien. Me ha hecho bien conversar contigo. Esta noche, punkis, os veo. Y sí. Nos tomamos algo juntas, como ahora me dice una voz que no oía desde hacía tiempo. Y me cuentas, esta noche, lo que no me has contado tantos días. La historia sí acabó. Pero compartimos los mismos personajes. Sigamos pues.

Y vendrán purpurinas, espadas, gorros y narices heladas.

viernes, 23 de febrero de 2007

Estos días me llevas de un lado a otro. Conduces durante muchos kilómetros, a la vez que tarareas tus canciones. A tu lado yo, intentando leer. Y leo. Leo mientras en mi mente tarareo tus canciones. Ya me las sé de memoria. Casi no se ha oído otra cosa durante esos tantos kilómetros. Y caminamos. Reímos juntos segundos antes de que volvamos a discutir por esas tonterías que sabemos que logran que lo hagamos. Volví a caer. Puedo evitarlo, pero volví a no obviarte. Sí. Ahora miras para un lado, cuando para el otro lo hago yo. Es otra vez lo mismo. Me irrito, me cabreo, no te entiendo ni comprendo. No me gusta que digas y hagas esas cosas. Caminas deprisa. Ni risas ni discusiones ya, porque has quedado con "él".
Y en la vuelta vuelves a tararear esas melodías. A hablarme de esos temas que sabes que ni me gustan, ni los entiendo. Te hablo de lo que me importa, y tú sigues tarareando tus canciones. Silbas mientras miro las estrellas. Silbas hasta que dejas de lado tus canciones y "pongo éstas, que son más actuales", me dices. "Hay otras canciones mejores. No actuales", te digo. Pero vuelves a silbar. Y agradezco que lo hicieras. Porque, en esos momentos a solas (a solas, sí, aún acompañada) aparece esa canción que no sé qué dice, qué expresa, qué cuenta. Esa preciosa melodía.
Y "él" viaja con nosotros. Con tus silbidos y mi mirar de estrellas. Tú vas a buscar eso y nos dejas a solas. Muchos minutos para muchas palabras. Pero no puedo. No es que quiera saber de él. Pero quería preguntarle. Ser capaz de preguntar a alguien conocido que desconozco. Coge su móvil. Sí. También eran muchos minutos para muchos mensajes de móvil. Puede que fuera "su excusa". No habla porque tiene que escribir "sms" indispensables, urgentes y muy, muy importantes. Era su aliado. Yo tuve que buscarme otro. No podía preguntarle porque estaba ocupada dándole vueltas a un hilo del bolso.
Y regresaste.

Y todavía, el del móvil y la del hilo, serán capaces de verse esta noche y tomar algo juntos. Siempre y cuando mañana no se acuerden.

lunes, 19 de febrero de 2007

En mi regreso. Tras escuchar historias de disfraces, premios y botellas de vino se apagaron las voces. Ahora sol y música. Y mis pensamientos. Volví a planear. Pensar y pensar, para variar, pues no hubo pregunta sobre mis horas pasadas. Pues yo tampoco comencé el "Erase una vez..." de mi cuento de dos días.
En ese momento, lo pensé. No nos merecemos dejar las cosas así. Ha de haber un final. Por ello, yo; la que nunca imaginó conversaciones con otras voces que no fueran las vuestras. La que adoraba nuestros momentos. Yo. La que hace meses estaba perdida porque no le señalabais la dirección. La que ha intentado buscar en un plano vuestro nuevo rumbo. Yo no quiero que se sumen más horas a nuestra indiferencia. Nuestra historia no merece quedarse sin un fin. Os quiero decir tanto.
Yo. La que disfruta de otras voces. La que ya no participa en nuestros momentos. La que ya se encontró. Yo pondré el punto final.
Quiero que sepamos todas que la historia se acabó.
Esto es todo, amigas.

domingo, 18 de febrero de 2007

Estás rodeada de personas. Continua mezcla de diferentes lenguas. Viajes, nuevas ciudades. Un mismo sentimiento pero en distinta persona. Y has tenido un momento para mí. Tan lejos, y me has contado todo, como siempre. Has aceptado mis palabras. Has comprendido qué pretendía con ellas. Te lo he dicho. Lo sabes, estoy contigo. Lo más fácil hubiera sido unirme a tu grito y llamarlo como lo haces, en mayúsculas. Pero no quiero hacer lo fácil contigo. Quería serenarte. Lograr aportar equilibrio a tu situación. Gracias por entenderlo. Creía que era mi deber. Gracias por creerlo tú también.
Llegó mi turno. Y te lo he contado todo. No sabías nada. Y tú, precisamente tú, me has dado la mano, cuando allí enfrente están ellas. Tú no te has movido, tranquila. Sigues en el mismo lugar. Pero cojo tu mano con fuerza.
Te echo de menos, pero te siento cerca. Te veo en mayo. Te cuento antes.
Te espero el próximo viernes. Prometo un día diferente. Promete que me dirás que todo anda bien. Que no hay incomodidad. Que vendrás con miles de folios llenos de palabras que te descubran. Llenos de melodías que descubrir. Menos mal que viniste. Menos mal que vendrás.
Cómo te echaba de menos. A tí. Tu risa. Tus palabras. Tus consejos. Compartir nuestra poesía. Nuestro modo de entender lo que el otro expresa. Añoraba tenerte cerca, y hablar mucho. Seguir aprendiendo de tí. Me tranquiliza tener certeza de que lo sabrás.

Recuerdo esos títulos de libros.
Quiero un papel en tu película.

sábado 17 (noche)


Ya. He notado que definitivamente andamos por caminos diferentes. Muy lejano el uno del otro. Y ninguna va a girar y tomar el rumbo que sigue la otra. No queremos hacerlo. Qué lejos estás.
He saludado a una completa desconocida. No sé quién es. Cómo está. Qué ha vivido estas últimas semanas.
Escribía un libro junto a esa desconocida. En el que se pueden leer confidencias, notar complicidad y admiración. Con el que se ríe. Donde queda escrito con tinta muy negra nuestros descubrimientos y crecimiento juntas. Un libro en el que aún quedan muchas hojas en blanco. Mucho espacio para volver a escribir, después de tanto tiempo. Hoy debíamos continuarlo. Hoy hemos vuelto a salir sin lápiz. Pero porque hoy, ya le hemos roto la punta.
Crucé la puerta leyendo el resumen de nuestro libro. Crucé esa puerta...y se ha cerrado la tapa final de él. No hemos escrito FIN. Ni tú ni yo.
Y voy a dejar de leerlo. El de "la 18 días sin noticias" lo dejé ya en una estantería de la casa vieja que no visito. Será su nuevo compañero. Ya comencé otros. Y otros más comenzaré.

Y todo ello, no me ha afectado.
En esos momentos a solas, aparece. Inesperadamente. Y me paraliza. No puedo moverme. Me obliga a cerrar los ojos. "Y ahí estoy. Una lluvia fina moja mi pelo mientras giro, a cámara muy lenta, con los brazos abiertos y una amplia sonrisa". Sigo quieta. Y no sé qué dice, qué expresa, qué cuenta. Sólo sé que me ha sido regalado un momento especial. Sé que ha sido regalado por esa canción. Esa canción que no sé qué dice. Esa preciosa melodía. Abro los ojos. Sonrío de nuevo.
Todo un día contigo. Esa casa, ese calor, esos cuidados. Esa manta que protege, tranquiliza y abraza, pues fue tejida por tus manos. Nuestra serie. Nuestras risas. Y otras personas, vino, tarta, leña, bingo. Un muy buen día.

sábado 17 (mañana)

Volví. Tras un largo tiempo. Las mismas calles. El mismo trayecto. ¿No sientes, cuando vuelves a cualquier lugar, que no te has marchado nunca?. Me gustó comprobar que algunas cosas siguen igual.

Fue una noche fugaz. Tan solo unas palabras intercambiadas con ellos. Un par de abrazos. El final de un largo libro. Una larga noche de sueños.

Desperté. Hay planes. Hay todo un día por delante.

viernes, 16 de febrero de 2007

idem

Tienes que saber que yo también quiero.
Irritada. Qué cara de gilipollas (perdón) se me ha quedado. No lo llevabas bien cuando acabas y estás irritada. Y creía que sí. Pero que imbécil.

Bueno. Hoy viaje. Hoy reencuentros.
Tenía un mensaje desde hacía días. Escondido. Unas palabras de unión. Un abrazo.
Respondiste a mi llamada. Quizás, creo que iba para tí la demanda, pues sé que puede que tan solo tú leas ésto.
Mil gracias. Lo sé.

Deseo que hayas disfrutado de una buena noche.

jueves, 15 de febrero de 2007

lunes (12 feb.)

Impulsivamente hice que incidiera, directamente sobre el papel, esa luz que me acompaña todos estos días. En el más absoluto silencio. Cuando reinaba la total oscuridad tras la puerta. Y es que tenía que escribir sobre ellas. Sobre las que se guardan, se entrecortan, se olvidan. Sobre las que tan solo rozan el primer trazo del mensaje real. Sobre aquellas que son derrotadas por el silencio...o por otras diferentes. Sobre las que se pronuncian con la mirada. Sobre esas que no encuentro ahora. Sobre esas tímidas que no quieren viajar por el aire y acceden a instalarse, sin miedo, sobre el papel. Sobre aquellas que has de robar porque alguien te deja sin ellas. Sobre las palabras, y su vida secreta.
Hay momentos en los que todo me parece perfecto. Todo está a favor. Algo sucede, te alegra y te ofrece el instrumento que hace que todo lo demás lo veas con una amplia sonrisa. Lo interpretes sonriendo.

Y una buena fecha. Tenía que ser hoy. Feliz cumpleaños.

lunes, 12 de febrero de 2007

Lo hablamos el otro día. Y es que resulta muy curioso. Hace unos años, todos caminábamos por calles particulares y diferentes. Caminos distintos nos llevaron a este mismo lugar. Compartimos una etapa en nuestras vidas. Bajo será el número de personas con el que podamos hacerlo. Resulta muy curioso. Me gusta.
...ahora ha de ser cuando conozcamos la ciudad.

Quién sabe dónde nos acompañará la maleta cuando se haya cerrado la etapa. Sólo sé, que os llevaré en ella.
Por primera vez no le busqué un día y una hora. Después de un momento de tan solo “suerte aparente”, la cogí, sin motivo alguno, “para uno de estos días”.
Pero no dejo de hacerlo. Paro, descanso, planeo. Sigo, hasta que, tras cinco minutos mirando folios, me doy cuenta de que me había vuelto a ir a planear, a pensar, a la calle, de viaje, al futuro, al pasado... Y veo que en unos segundos la vida puede quedarse apoyada de tan solo una cuerda; aun cuando también, pasan varios años y ni tan siquiera el viento ha podido mover la cuerda más débil de las cuatro que sujetan tu vida, impidiendo, así, cambios. En mí no había viento. Pero me (o se) cortaron tres cuerdas repentinamente. Me tambalearon las manos. Pronto veré mis cuerdas tiradas en esa plaza. Quizás las deje ahí. Quizás agarre, con todas mis fuerzas, la que me queda. No quiero caerme.
Lo que más me inquieta es que hay un fin.

sábado, 10 de febrero de 2007

miércoles (7 feb.)


Sí. Es más fácil sonreír. O, al menos, tiene mejores consecuencias para todos.
Si no me acompañas, reiré conmigo.

Por momentos abro tanto los ojos que esa luz me obliga a cerrarlos rápidamente. Ahí estoy, caminando por una larga alfombra roja. Con mis mejores galas y capturada por continuos destellos de luz pues, hace algún tiempo, he cumplido una de esas cosas que apunté entre mis siete deseos. Mi mundo paralelo se ve con las persianas bajadas. No las subas aún. Antes ya me dio la luz, y decidí que quiero ésto que veo con los ojos abiertos. Quiero hacerlo bien, pues así haré estar bien. Está decidido, y está bien, pues es otro de mis deseos. Pero déjame disfrutar de estos últimos minutos de oscuridad. Tengo que dejar la puerta abierta. Quién sabe. Quizás algún día, mis ojos vean esa larga alfombra roja.

Hay un lugar donde el sueño se une a la realidad. Espero llegar.

Metas. Cortas, medias, largas. Impuestas o decididas, por otros o por ti. Conseguidas, abandonadas o relegadas para otro día. Personas que las buscan, las encuentran, las superan. Las mismas que desaparecen del juego: lo abandonan, los retiran o lo acaban. Y aparecen nuevos jugadores, no voluntarios, que abandonarán, serán retirados o acabarán el juego antes, durante o después de descubierto.
Muevo mis fichas y avanzo por él. Juego contigo.
Te habías marchado para siempre. Me faltaba el aire. Desapareció mi voz. Ya no me quedaban lágrimas. Nunca había sentido tanta impotencia, miedo, angustia y desesperanza. Estaba perdida. Todos lo estaban...hasta que desperté.
Hubiera pasado la noche en vela.

miércoles, 31 de enero de 2007

Ya está. Voy a obviar el comentario a tu mensaje. Todo tiene que ser más fácil. Todo era más fácil antes. Psicología...¡te estás pasando conmigo! :)
Adiós análisis.
Adiós vergüenza.
Adiós vueltas a la cabeza.
Claro y sencillo. Sin rimas ni palabras repetidas.
Ya está (lo volví a hacer).
Ya te he contado cómo fueron los últimos días de 2006. Cuántas veces habrán aparecido esas imágenes en mi cabeza. Esa conversación, donde surgieron promesas que puede se quedaran los últimos segundos del año.
Estamos en parecida situación. Te lo he dicho. Y eso no nos permite conocer cómo es ese otro lado. Hace que nos comprendamos, pero no nos podamos ayudar como quisiéramos. Nos hemos hecho muy pequeñas. Escondidas en la manta. Pero no lo eres. Te lo gritaré si hace falta. NO LO ERES.
Copio tu gesto. Espero que no te importe. Ya digo, ocupamos el mismo hueco de círculos diferentes.
Gesto guardado. Tan solo un “enviar” me separa de mi total sinceridad. Descubierta ya. “Quiero saber de vosotras. Quiero nuestras risas. Quiero nuestra complicidad. Quiero ese sábado juntas”, leeréis en pocos minutos. Quiero que lo sepáis. Y tengo miedo de que no lo compartáis.
Quiero la causa. La busco, pero no deja pista alguna. Influirán mis pensamientos, sí. Me causó impotencia darme cuenta de que no poseéis esas pequeñas cosas, que me encantan, y que he descubierto en otras personas. Pero, también quiero que desaparezca la indiferencia.
Hay tantas cosas, que incluso el párrafo es incoherente. Dejo las ideas en mi mente...en realidad, no están claras.
Enviar.
Quizás provoque un mayor distanciamiento...aún. Nos daremos cuenta TODAS de la situación en la que estamos. Situación de la que estoy cansada. Situación que no sé cómo devolverla a su lugar feliz de origen. Situación presente, que dejo que siga su curso...cuando la situación está parada.
Hoy, no sé cómo nos miraremos. Sólo sé que necesito risas, amigas, calor, cosi-mosis, abrazos y Pocoyos. Y ello lo encontraré...como lo encuentro siempre en ellas.
Ya nos veremos, en algún momento de la noche, en algún lugar lleno de gente. Llegaremos por caminos separados. Os espero. Esperadme. Disfrazadas por fuera, sin máscaras por dentro. Así lo espero.

Necesito luz. Esa ilusión de rojo intenso. Creo en la segunda (aunque primera) oportunidad contigo. Hago la pregunta, cierro los ojos y... apareces. No estás solo. Y no podías tener peor (mejor) compañía. Si sigue ese calor que esa niña de trece años te daba, búscalo. Estaré. Tan solo quiero el fin de esa historia. Tú la comenzaste. Yo me uní tarde, y la sigo...sola. Volvamos a reencontrarnos años después. Tan solo quiero una palabra, un sentimiento...un fin.
Quiero tu espacio para otro. Ya.
Busco sonrisas y me las das. Busco humor y lo compartimos. Compañía, aprendizajes, vivencias, recuerdos...de todo me ofreces. Todo lo busco. Todo lo encuentro en ti. Pero, no eres él.

martes, 30 de enero de 2007

sábado ( 27 enero)

Simplemente, necesito un abrazo.

No quiero vivir el momento en el que necesitar escuchar acordes y ritmos lentos.
No quiero estar viviendo ese momento.

No es por nada en especial. Quizás, sea por todo.

Idiota por no saber lo que quiero. Por no hacer nada por lo que sí. Idiota por creer en ese camino, cuando ni siquiera he levantado el pie para iniciarlo. Indecisa, pasiva, reflexiva...pero de nada servida. Idiota por dar vueltas a algo de lo que estoy harta. Harta de ser idiota.

...y no ser capaz de dejar de ser idiota...Idiota, ni te atreves.
Móvil. Nuestra opción de contacto. 31 días y solo 80 palabras...caracteres.
Nos debemos un año como ese, en el que formamos un trío nuevo, alegre y unido. Nos debemos un sábado como aquél, en el que las heridas, escondidas, no se las notaste...ni ya las verás jamás.
Dos segundos, y en aquella lejana tarde os separasteis.
...Tiempo...
Dos segundos, y la fría noche se llevó los reproches. Sin imaginarlo, diferente ese sábado...diferente a aquel año. Formamos un trío separado. Nuestro trío.

viernes, 26 de enero de 2007

Llevábamos mucho tiempo sin una noche así. Hace días lo recordaste. Tu expresión mostraba que lo añorabas. Creía que yo no. Estaba equivocada. Aunque eché de menos a "quien"...quiero seguir cantando contigo.

................

Aquí frío y no nieve. Nieva en el frío lugar calentado por vuestros pasos.
En fotos, en televisión, en mi mente...no en mis manos.
¡Qué inesperado fue! Escuché, tras muchos años, tu voz al teléfono. Me llamabas, preocupada e interesada por mí. Lo desconocía, y me lo hiciste saber. Hablamos del ahora, sin apenas conocer nuestro pasado ya. ¡Qué ilusión más inesperada! Gracias, y mil gracias. Espérame, de blanco, en agosto.

miércoles, 24 de enero de 2007

¡Cómo me gusta esto! Compartirlo contigo. Deseos, aptitudes, sueños, sentimientos...Amistad joven, fuerte, pura y sincera.
Me gusta. Gracias.
Kilómetros físicos de distancia...y en realidad sentadas en el mismo sofá.
Espero verte pronto, y compartirlo contigo. Ya sabes, nuestra vida.

Me dijo que hay tiempo suficiente para que pueda daros todo cuanto os pueda ofrecer. Ahora, que me di cuenta de que el tiempo pasa, se agota, se pierde, se emplea...no espera...ahora, empiezo a usarlo a mi manera. No espero al tiempo.
Ahora, quiero ofreceros. Quiero tu sonrisa.
¡Qué bien me haceis sentir! ¡Qué bien se reciben vuestros abrazos, besos y palabras reconfortantes y sinceras! ¡Qué segura me siento junto a vosotros!

Dos horas contigo, y vuelvo con fuerza. En este momento en el que busqué (solo en mi mente) nuevos caminos...volví a tomar el anterior. En pocos segundos llegué (por mi mente) al punto trazado...y me dispuse a traspasarlo...por ti. Hoy lo hice...mas no sé en qué metro bajaré.

Un buen viaje, una buena canción...y tu recuerdo.

lunes, 22 de enero de 2007

Ahora...


Ahora no solo aprendo técnicas, lingüística, diagnósticos...ahora sigo observando tus actos, los que espero y los que no. Si encontramos el problema cada una...y entre las tres la solución...¿por qué no logramos completar el rompecabezas formado por las tres?. Cada una ha aportado nuestras piezas en su creación...y ahora...no encajan entre sí.
Seré exagerada, será normal, será cuestión de tiempo...seré yo; pero HOY, no noto tu recuerdo, no recibo tu "final de mensaje"... Seré yo, puesto no soy capaz de hacértelo enviar.
Tras varios días...: cambios varios, pensamientos diferentes, ideas nuevas...

Se inició el mes de alejamiento; y me uní a él tras un intento de alargar el de unión a vosotros.
Pero sabía que me resultaría fácil llevarlo...sabía que encontraría aquí a "quien" me ayuda a hacerlo. Gracias por tus risas, historias, compañía...por permitir que haya logrado aquello que anhelo: conversar, cara a cara, con quien me importa.

miércoles, 10 de enero de 2007


¡Cuánto tiempo llevábamos sin hablar!... sin saber la una de la otra... Nosotras, que compartimos tantas horas, palabras, risas, dudas...TIEMPO, que creíamos en el "quedaremos a cenar todos juntos", "seguiremos en contacto"; nosotras que ... deseamos que fuera real y...nos autoengañamos. Son etapas empujadas a ser abiertas...y cerradas por obligación. Cuántas veces he deseado que ahora, con 21 años (y los aprendizajes y experiencias que éstos conllevan), fuera cuando comenzara el instituto...y te conociera. Y habría disfrutado, aprendido, aprovechado más, y mejor, todo lo que allí proporcionaban. Como dicen: "la vida debería ser vivida al revés". Aunque, bueno, "la vida debería ser vivida de un modo feliz"; no nos quejemos quienes al hacerlo, estaríamos "burlándonos" de quienes tienen verdaderas razones para ello.

¡Y hemos vuelto a conversar!...como si no hubiera pasado el tiempo... Como si siguieramos entre esas cuatro paredes amarillas de La-Mancha. Estamos en clase, atrapadas...y unidas por siempre.
Me dedico a vosotros. Estoy contigo, te sonrío a tí...y me haces feliz cuando tú lo haces; cuando tú lo eres. El tiempo camina, despacio y a grandes pasos, sin mirar atrás...ahora lo sé. Ser consciente de ello hace que lo invierta junto a tí...no encuentro modo mejor de utilizarlo. Salgo ganando, créeme. Dentro de poco tendré que irme. Así está marcado en el calendario social. Te añoraré, como he hecho siempre que no estoy a tu lado. Salgo perdiendo, créeme.

lunes, 8 de enero de 2007


No sé cómo te habrás sentido cuando te he escrito. Cuando lo hice el otro día...y aquél otro. Sé cómo me he sentido cuando al primero contestaste inadecuadamete, al segundo ni respondiste...y hoy "no he tenido tiempo de ir a verte", me dices. "No has buscado tiempo para hacerlo", me digo.
Intento buscarle una explicación ("es que eres descuidá", "así con todo el mundo"...). Es que, en definitiva, somos diferentes. Y serlo en lo referente a cuándo una amiga "debe estar ahí" forma una difícil situación...y relación.
No hace falta que vengas el sábado, como dices. No es ese día cuando me operan y necesito visitas de mi gente, como te he dicho.
Estate tranquila...ya no espero nada más.

sábado, 6 de enero de 2007

¿Cómo se explica esta situación?

Creo que te precipitaste. Me escribiste mucha verdad en un momento inadecuado. Esperaba de tí otras palabras. No me había dado cuenta de las tuyas. No creo que te gustase abrime los ojos. Me hiciste ser consciente de lo que necesitaba verdaderamente. Pero nos hemos distanciado demasiado...Echo de menos nuestras risas, nuestras conversaciones, nuestras historias y personajes inventados, nuestras cenitas, nuestro "sexappeal" (como llamamos a la "telequinesia")...Echo de menos tener certeza de que me sigues recordando. Házmelo saber, por favor. Yo no sé hacerlo.

Ellos también se han dado cuenta. Todos lo hacen...menos tú. Es difícil escuchar en otras voces (que no sea mi conciencia) que aquello que NO haces no es lo que se espera; no es lo que espero de un amigo. Hace aparecer la realidad. Te dí una oportunidad; una oportunidad recién nacida hace apenas unas semanas atrás. Una oportunidad débil que creía no aprovecharías, y que...SÍ has aprovechado...a medias. Estoy cansada de "ésto". Me es muy difícil ver cada día nuestra asimetría; éramos "dos círculos" adolescentes; soy "un triángulo" que sigue viéndote como "un círculo". Crecemos en y hacia lugares diferentes. Sé que lo sabes...y no sabes que necesito que me lo digas.

...¡VinieroN!...


Desperté ilusionada, como imaginaba. Encendí el móvil esperando que sonara aquella música que te caracteriza en ese lenguaje tecnológico. Si hay silencio...es porque tú no te has acordado. Silencio.

Ahora os veo a vosotros: quienes me cuidais como nadie. Os veo más ilusionados que yo, si cabe. Haceis que sonría...e incie, con vosotros, el viaje al recuerdo. GRACIAS por venir...para quedaros, mis queridos "Reyes Magos".

viernes, 5 de enero de 2007

¡mi primer regalo!

¡Qué alegría más grande! siento no haberte sonreido tanto como merecías (mis puntos no me lo han permitido)...¡qué feliz me has hecho! .GRACIAS. tu regalo me acompaña ya...ya nos hemos unido a P.

.Noche de Reyes.


Día de Reyes...sí. Han pasado varios años y volveré a experimentar lo de aquellos días. Me gusta estar ilusionada. Es bueno. Me gusta lo bueno.
...Y recuerdo que tiempo atrás dijiste que éramos tu regalo...ahora has decidido dejarlo en el trastero; donde guardas aquellos objetos que un día quisiste, pero ahora no necesitas, no echas de menos...no quieres a tu lado. Creía que habías entendido que era hora de que le quitaras el polvo. Hora de que volvieras, sonriendo, a sacarlo en un frío día. Quizás no coincide lo que tú entendiste con lo que entendí yo. Ahí el problema. El gran problema.
...Pero sigo ilusionada...es Reyes, y volveré a experimentar lo de aquellos días.

...un día normal...


Hoy. Decido seguir escribiendo...en otro formato; pero iguales ideas. Y es como ayer: te espero...pero no vienes. Debemos tener conceptos diferentes sobre la llamada "amistad"; te grité pero no me oiste. Lástima...para mí.