Soy una veleta; y ahora estoy cansada de escribir. No quiero hablar. Se me quitaron las ganas. Y quiero decir mucho. Pero no puedo hablar: la vergüenza me lo impide. El miedo a la mirada receptora refuerza; y callo. Sí lo podría escribir, pero estoy cansada. Harta.
Y sólo muestro silencios. Y el porqué de ello no lo quiero escribir. Estoy cansada.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario