Y, al final, aquí estoy. Sin poder levantarme de la silla. Y tú eres el motivo. Mil gracias por estas risas. Sin ellas se habría hecho más pesado todo. Con ellas todo es perfecto.
No me apetece otra cosa. Música. Libro. No pienso en nada determinado. Pero sigo en la silla. Algo me paraliza, y me quita las ganas.
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