(o no tanto)

jueves, 24 de mayo de 2007

(miércoles 23 mayo 07)

Todo iba bien. Sorprendentemente bien. Porque hemos reído mucho juntas. Y llevábamos tiempo sin una noche como 'las nuestras'. Como las que pasábamos en la ciudad soleada en la que también habito. De la que he llegado hoy.
Pero la risa tornó en enfado. Malentendidas las palabras. Cerrada la mente. Ello no deja que respire la comprensión. Y volviste a decir esa frase. Aquélla con la que siempre te has dirigido a mi cuando llegamos a este punto. Reflejo de la idea que, pase lo que pase; pase lo que haya pasado ya, persiste en ti. Aquélla que odio oírte decir.
Enfadada. Decepcionada. Harta. Es así como me voy a la cama.
Al final tendrás razón y lo seré. Porque no puedo creer que 'estés tan ciega'. Tengo temores y miedos. Y también algunas cosas claras. Entre ellas: cuáles son éstos. Creía que lo sabías.
Ya no recuerdas nada. Y estoy harta de esa frase.
Parece que te sientes atacada. Yo nunca te atacaría. Creía que lo sabías. Creía que recordabas. Se me escapa de las manos...

Necesito calma. Olvidar cómo, de golpe, hemos cerrado nuestras puertas. Seguiré sabiendo de Arnau, Francesca y Mar. Me relaja.

No hay comentarios.: