(o no tanto)

viernes, 27 de abril de 2007

Te miro. Con admiración intensificada por el caminar de mis años. Con infinitas viejas imágenes nuestras que, veloces, vienen a mi mente hasta este momento que te miro. Te estoy mirando con la sonrisa de quien ve disfrutar a quienes le importan. Con la misma atención con la que tú estás leyendo esos cuentos. Te miro con entusiasmo.
Te admiro. Y alegre miro, que 'bondad y generosidad' leen. "Dejo que me cuentes", mama.

No hay comentarios.: