(o no tanto)

martes, 3 de abril de 2007


Mil gracias por cerrar círculos de casualidades. Por esos regalos en los momentos adecuados. Por haber caminado juntos. Por introducirme en este mundo de palabras, con el que quiero jugar por siempre. Que se ha convertido en un juego circular, en el que has vuelto a entrar. Por haberme enseñado tanto...que ni siquiera serás consciente. Por haber agarrado esa palabra que digo a todas horas. Y sí, me has arrancado una gran sonrisa. Y lo sabías.

Una noche de verano oí su nombre. Ahora lo leo, gracias a ti.

No hay comentarios.: