Ya. He notado que definitivamente andamos por caminos diferentes. Muy lejano el uno del otro. Y ninguna va a girar y tomar el rumbo que sigue la otra. No queremos hacerlo. Qué lejos estás.
He saludado a una completa desconocida. No sé quién es. Cómo está. Qué ha vivido estas últimas semanas.
Escribía un libro junto a esa desconocida. En el que se pueden leer confidencias, notar complicidad y admiración. Con el que se ríe. Donde queda escrito con tinta muy negra nuestros descubrimientos y crecimiento juntas. Un libro en el que aún quedan muchas hojas en blanco. Mucho espacio para volver a escribir, después de tanto tiempo. Hoy debíamos continuarlo. Hoy hemos vuelto a salir sin lápiz. Pero porque hoy, ya le hemos roto la punta.
Crucé la puerta leyendo el resumen de nuestro libro. Crucé esa puerta...y se ha cerrado la tapa final de él. No hemos escrito FIN. Ni tú ni yo.
Y voy a dejar de leerlo. El de "la 18 días sin noticias" lo dejé ya en una estantería de la casa vieja que no visito. Será su nuevo compañero. Ya comencé otros. Y otros más comenzaré.
Y todo ello, no me ha afectado.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario