(o no tanto)

sábado, 10 de febrero de 2007

miércoles (7 feb.)


Sí. Es más fácil sonreír. O, al menos, tiene mejores consecuencias para todos.
Si no me acompañas, reiré conmigo.

Por momentos abro tanto los ojos que esa luz me obliga a cerrarlos rápidamente. Ahí estoy, caminando por una larga alfombra roja. Con mis mejores galas y capturada por continuos destellos de luz pues, hace algún tiempo, he cumplido una de esas cosas que apunté entre mis siete deseos. Mi mundo paralelo se ve con las persianas bajadas. No las subas aún. Antes ya me dio la luz, y decidí que quiero ésto que veo con los ojos abiertos. Quiero hacerlo bien, pues así haré estar bien. Está decidido, y está bien, pues es otro de mis deseos. Pero déjame disfrutar de estos últimos minutos de oscuridad. Tengo que dejar la puerta abierta. Quién sabe. Quizás algún día, mis ojos vean esa larga alfombra roja.

Hay un lugar donde el sueño se une a la realidad. Espero llegar.

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