(o no tanto)

miércoles, 28 de febrero de 2007

No sé si solicitas ayuda. Lo peor es que creo que sí. Lo horrible es que creo que no sé ayudarte. Que no sé si quieres que te ayude. Que no sé si sabes qué te pasa. Que creo que lo sabes y no permites acceder. Que no sé si soy alguien que pueda acceder. Que no quiero que te pase nada. Que quiero poder ayudar, si puedo. Y no sé si puedo. Si lo necesitas. Si lo pides.
Quizás no es nada. Ojalá no sea nada.

Di adiós a ese impulso. A esa causa. Como sea.
Galletas...malditas, sois sólo consecuencia.

No hay comentarios.: