Estás rodeada de personas. Continua mezcla de diferentes lenguas. Viajes, nuevas ciudades. Un mismo sentimiento pero en distinta persona. Y has tenido un momento para mí. Tan lejos, y me has contado todo, como siempre. Has aceptado mis palabras. Has comprendido qué pretendía con ellas. Te lo he dicho. Lo sabes, estoy contigo. Lo más fácil hubiera sido unirme a tu grito y llamarlo como lo haces, en mayúsculas. Pero no quiero hacer lo fácil contigo. Quería serenarte. Lograr aportar equilibrio a tu situación. Gracias por entenderlo. Creía que era mi deber. Gracias por creerlo tú también.
Llegó mi turno. Y te lo he contado todo. No sabías nada. Y tú, precisamente tú, me has dado la mano, cuando allí enfrente están ellas. Tú no te has movido, tranquila. Sigues en el mismo lugar. Pero cojo tu mano con fuerza.
Te echo de menos, pero te siento cerca. Te veo en mayo. Te cuento antes.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario