Es mi problema. Fue un sentimiento causado por, seguramente, una interpretación malentendida. Me ha ocurrido demasiadas veces. Pero esa sensación aparece de nuevo, ahora, y también demasiadas veces...por una nueva interpretación subjetiva. Sensación que le gana a la razón. Y es mi problema llenar la montaña de arena. Pues se redujeron las horas, y yo hago reducir las palabras. Las reduzco porque interpreté que no quieren ser escuchadas. Y es un círculo vicioso, del que a veces salgo. En el que suelo volver a entrar. Es impotencia mostrar, en la noche, información acumulada, para salir de esa sensación que creó el círculo, mientras sientes que no tiene ni sentido ni coherencia. Que sobra. Y, seguramente, es una mala interpretación. Solo espero que la razón se lo diga a esa sensación.
Es añoranza, sí. Es la inseguridad de creer pender de un hilo, que ahora está débil...que creo que lo está.
Es un mundo subjetivo en el que habitan la complejidad, interpretaciones propias, memoria, refuerzos y experiencias.
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